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Los procesos de esterilización deben ser sometidos de manera rutinaria a controles que demuestren su eficacia. Estos controles incluyen: Indicadores físicos, químicos o biológicos.
Un indicador biológico (BI, por sus siglas en inglés) es una preparación bien caracterizada de un microorganismo específico que tiene una resistencia conocida a un proceso específico de esterilización. Los indicadores biológicos se usan para demostrar la efectividad de los procesos que se usan para esterilizar un producto en su envase o empaque final, así como la efectividad de la esterilización del equipo, de materiales que están en contacto con el producto y de componentes del envase, según se requiera.
De esta manera es importante que el indicador biológico simule las condiciones de la carga a esterilizar. Esto significa que si la carga es sólida (materiales, uniformes, equipo, etc) el microorganismo del indicador debería estar dispuesto sobre un portador sólido (Ej: tiras, discos, hilos, etc). Por otro lado, si la carga es líquida (producto, medio de cultivo, agua, etc) el microorganismo del indicador debería estar dispuesto en un medio líquido. Lo que se pretende es demostrar que tan eficaz es el proceso de esterilización cuando los microorganismos están en un medio sólido o líquido, según corresponda. Cada uno de estos tipos de bioindicadores es considerado un sistema que dependiendo de las características de configuración del producto puede generar unas características de resistencia diferentes aún si es el mismo microorganismo.